Una experiencia muséale del vacío
Publicado el 24 de febrero de 2009 en Museos. Palabras clave: 4.o distrito, arte contemporáneo, arte moderno, Centre Pompidou.
Vacíos - una retrospectiva
Art & Language, Robert Barry, Stanley Brouwn, Maria Eichhorn, Bethan Huws, Robert Irwin, Yves Klein, Roman Ondak, Laurie Parsons
Hasta el 23 de marzo de 2009
(Evitan las filas de espera: compran sus billetes en línea pulsando aquí!)
Centro Georges Pompidou, nivel 4, Place Georges Pompidou 75004,10€
¡Tienen atrever a hacerlo! ¡El “Comité curatorial”, como si autollaman los seis miembros institucionales y artistiques* que lanzó la idea de una exposición retrospectiva sobre el concepto del vacío en la historia del arte moderno, eligió el prestigioso museo nacional de arte moderno para subir una exposición, visible debido a su envase, pero inmaterial debido a su contenido! ¿Por qué aceptar visitar esta exposición mientras que no habrá (casi) nada?
Por supuesto, habrá los refractarios que decidirán sólo hay puesto que sólo hay concretamente nada que ver, excepto una sucesión de nueve salas, igualmente vacíos las unas los otros.
Pero, para los que la curiosidad y la apertura de espíritu titillent, esta experiencia del vacío, o más bien de los vacíos, no será inútil.
Deliberadamente situada al nivel 4 del Centre Pompidou, esté en el centro del museo nacional de arte moderno, “Vacíos - una retrospectiva”, se experimenta - ya que se trata efectivamente de poner en alerta todos sus sentidos -, después de haber cruzado las salas presentando la colección permanente. Este contraste entre el lleno y el vacío vuelve más fuerte la presencia de la ausencia, contenida en la exposición “Vacíos”.
De hecho, Laurent Le Bon, conservador al Centre Pompidou, espera que esta visión de las golas blancas volverá al visitante más receptiva a las obras visibles en la colección permanente. Ya que, como lo observa en el catálogo - concebido como parte integral de la exposición y relativamente indispensable para su comprensión -, el público no viene siempre al museo para observar el arte, en particular, en las inauguraciones. Otros tienden “a descubrir las obras, a veces con el único fin de reconocerlos más que de observarlos”.
En el contexto actual de superproducción, esta exposición del vacío presenta el mérito de cortar brevemente a la lógica de rentabilidad de las paredes. ¡El artista conceptual Mai-Thu Perret destaca que cuando el Comité presenta su proyecto a varias instituciones, se embalaba a los Comisarios bien más que sus directores! Y Laurent Le Bon de limpiarse: ¡” Vacíos son un antiblockbuster”!
Pie de nariz a la crisis actual, esta exposición se programaron mucho antes de la caída de los tipos de cambio del mercado y no es un pretexto que debe ilustrarse en que podrían asemejar los museos de mañana…
A falta basar en una argumentación ecológica o económica pues, exponer el vacío está incluida en el acto radical filosófico, político y social.
” en Nueva York en 1913 o “0,10 ″ en San Petersburgo en 1915. Para el artista, tenía por objeto crear “un ambiente, un clima ilustrado sensible y a causa de eso incluso invisible”. Para esta exposición original - si otro antes del Klein tuvieran cogité sobre el vacío tales Dada o Alphonse Allais, el amo del Azul es el primero en haber pasado al acto. Aunque, en realidad, tenía pinta las paredes de la galería en blanco, lo que induce una mejora hecha al espacio.
Pero, esta exposición servirá de referencia absoluta a los otros artistas que eligieron la vía del vacío en un momento u otro en su marcha artística.
Tales Arte y Language (grupo fundador del arte conceptual en 1968 alrededor, en particular, de Michael Baldwin), Robert Barry (nacido en 1936), Robert Irwin (nacido en 1928), Laurie Parsons (nacida en 1959), Bethan Huws (nacida en 1961), Maria Eichhorn (nacida en 1962) y Romance Ondak (nacido en 1966).
Cada uno de estos artistas se volvió hacia el vacío, por razones diferentes - rechazar los límites de la acción ilustrada, reconsiderar el objeto de arte y su contexto, poner en abyme el principio incluso de exposición,…, -, como lo explican los distintos carteles colgados en el pasillo central de la exposición. Excepto para Stanley Brouwn que deseó que ninguna indicación biográfica debe dato y Laurie Parsons que no deseó a cartel a la entrada de su sala. A la imagen del cartón de invitación de su exposición de 1990, que sólo indicaba el lugar de la exposición - la Lorence-Monk Gallery en Nueva York - y omitía la fecha y el contenido de su exposición. Vacío, por supuesto.
Los artistas seleccionados o para Klein, sus tener-derechos, aceptaron aquí actualizar su exposición personal del vacío para transponerlo en los locales del Centre Pompidou con el fin de hacer una exposición colectiva. Las paredes del museo nacional de arte moderno no se modificaron para reformar a la exactitud el espacio de los lugares de exposiciones originales. La elección de las salas se asignó a cada uno de los artistas según el único criterio cronológico, en el sentido de las agujas de un reloj a partir de la sala de referencia de Yves Klein.
Así hay un doble deslizamiento con relación a los expositons de origen, al cual se añade un paralelo entre el temporal (exposición afianzada en el tiempo) y el atemporel (retrospectiva de exposiciones que tienen lugar en fechas diferentes).
In fine, “Vacíos” proponen a los visitantes probar las distintas texturas del vacío. Es una invitación también que debe celebrarse la arquitectura del Centre Pompidou, que comenzó su historia por un vacío - el de la elección de los arquitectos Piano y Rogers de no ocupar el piazza público -. Por fin, estas paredes blancas incitan a procheter mentalmente las obras de los artistas asociados a la exposición y a comprenderlos bajo una nueva forma.
* Encuentros con los Comisarios (John Armleder, Gustav Metzger, Mai-Thu Perret, Mathieu Copeland, hende a Phillpot, a Laurent Le Bon y Philippe Pirotte) de la exposición los domingos 1 y 15 de marzo de 2009 a 15:30 (4,50€).
Y para prolongar la exposición: ¡películas blancas projettés en la exposición y libros vírgenes a la Biblioteca Kandinsky!





Una frase me destaca, colma de hipocresía - o de ceguera: “… esta exposición del vacío presenta el mérito de cortar brevemente a la lógica de rentabilidad de las paredes.”
Efectivamente, “” se atrevieron a hacerlo. ¡Qué valor!
Extraordinario insulto a los intelectuales modestos (si si, allí tiene).
Extraordinario insulto a los artistas que trabajan.
No incluso digno el bromea de estudiante.
Si había leído el artículo con más atención, no habría hecho este mal pleito. ¡Ya que estos artistas produjeron obras y no hicieron que exponer del viento! Aporta incluso razón a los Comisarios quienes, por esta (no) - exposición deseaban abrir el debate sobre un punto importante de la historia del arte - el arte conceptual. ¿Por qué no aprovecharse del encuentro organizado con ellos para discutir a viva voz? ¡Eso será seguramente más constructivo!
¡querido Jean-Lobo de La Haya! ¡se atreverán a añadir tengan! ¡tengan!
En efecto, su observación me hace mal por su facilidad y el VACÍO intelectual que revela. Qué mosca ustedes pues pinchó para faltar a este punto de respeto del otro y de tolerancia; hechas al menos gracias a los organizadores de la exposición de pensarlo que reflexionaron un poco antes de lanzarse en este proyecto; serían pues uno de estos espíritus embotado que no aceptaron que la historia, filosofía, la pintura y la literatura son interdependientes. Y por otra parte, al hablar de literatura, seguramente tampoco no observó la calidad de expresión del periodista, que demostró una gran elegancia y una curiosidad encomiable en su approhe de este tema difícil a popularizar, como certifica su reacción por lo menos surpenante…
¡Gracias, Danièle, para este apoyo caluroso!
Admiro mucho la llamada a un “debate constructivo” al mismo tiempo que se puede encontrar al principio del artículo este espléndido “… para los que la curiosidad y la apertura de espíritu titillent” que encuentro extraordinariamente ofensivo.
¿Considera que tener un dictamen extremadamente negativo (y lo preciso, discutido) sobre esta exposición o el arte conceptual es una forma de oscurantismo, de retraso mental? A la vista de su reacción al comentario de Danièle que se permite predicar la tolerancia todo que trata a su contradictor de idiota, supongo que la respuesta es sí.
¡Es fácil deformar las observaciones de otros! El objetivo del artículo no consiste en hacer menos un elogio del arte conceptual y aún de dar razón o culpa a los que el soutiennent/le denuncian. Mi partido tomado fue pretender comprender porqué Comisarios podían haber pasado más de 2 próximos años una exposición sobre el vacío. Personalmente, he estado convencido por sus argumentos y encontré la experiencia que resulta, interesante.
Por supuesto que se puede ser en desacuerdo. ¿Pero cuándo se se permite hacer una crítica amarga, el comentarista no debería avanzar argumentos que tienen la carretera?
Buenos días. Sobre el tema, le invito que lea una “Carta abierta al Centre Pompidou”:
http://syrena.canalblog.com/archives/2009/03/20/13074655.html
Gracias Syrena, esta carta aporta la prueba que se puede criticar la exposición de manera convincente gracias al humor.